La Alianza Mexicana por Ambientes Seguros de Contaminación Electromagnética (AMASCE) es una organización dedicada a informar, educar y promover la prevención frente a la exposición a radiación no ionizante mediante contenido científico, accesible y verificado.
AMASCE funciona como una asociación civil enfocada en educación, divulgación científica y prevención frente a la radiación no ionizante. Su estructura permite establecer alianzas, participar en procesos regulatorios, desarrollar materiales educativos y colaborar con sectores industriales, comunitarios y gubernamentales para promover entornos más seguros.
Programas que explican la RNI con claridad científica.
Colaboración técnica con autoridades y normativas.
Información y orientación para escuelas, familias y espacios públicos.
Impulso a prácticas responsables y tecnológicamente seguras.
Promover espacios seguros frente a la contaminación electromagnética mediante educación, evidencia científica y acciones preventivas que protejan la salud humana y el entorno.
AMASCE prioriza a poblaciones vulnerables, regiones con menor acceso a información científica y sectores expuestos a radiación no ionizante.
Regiones y personas de escasos recursos
Grupos vulnerables por edad, sexo o discapacidad
Familias y escuelas
Espacios comunitarios
Analizamos cómo interactúan las fuentes de radiación no ionizante con la vida diaria. Analizamos entornos urbanos, infraestructura tecnológica, espacios comunitarios y patrones de uso de dispositivos para identificar oportunidades de mejora y promover ambientes más seguros.
La seguridad frente a la RNI depende de tres factores: distancia, tiempo de exposición y potencia de las fuentes. AMASCE difunde principios prácticos para optimizar estos factores sin afectar la operación de la tecnología, permitiendo convivir con ella de forma equilibrada.
Pequeños cambios generan exposiciones más bajas: ubicar routers lejos de zonas de descanso, evitar llevar el celular pegado al cuerpo por largos periodos, mantener ordenada la infraestructura doméstica y favorecer el uso responsable de tecnologías inalámbricas.
La radiación no ionizante no rompe moléculas ni altera el ADN, no funciona igual que la radiación médica o nuclear y no genera residuos radiactivos. Su riesgo depende de la potencia y la distancia, no de la presencia misma de antenas o dispositivos. Entender esto evita confusiones comunes.
La radiación no ionizante es un tipo de energía del espectro electromagnético que no altera el ADN ni ioniza los tejidos. Puede generar efectos biológicos cuando las exposiciones son prolongadas o intensas, por lo que su estudio y comprensión son fundamentales para un uso responsable de la tecnología.
Es la presencia en el ambiente de emisiones de radiación no ionizante provenientes de telecomunicaciones, electricidad, equipos industriales o dispositivos médicos. Su impacto depende de factores como la potencia, la distancia y el tiempo de exposición.
• Antenas de radio, televisión y telefonía móvil
• Estaciones base, redes inalámbricas y dispositivos conectados
• Líneas eléctricas, transformadores y sistemas de distribución
• Aparatos domésticos como microondas, routers y equipos inteligentes
• Equipos médicos, industriales y emisores de luz láser
Hogares: routers, teléfonos y electrodomésticos
Escuelas: redes inalámbricas y dispositivos electrónicos
Trabajo: equipos industriales, antenas, salas técnicas
de las fuentes de RNI provienen de tecnologías de uso cotidiano
Comunicaciones
La exposición en entornos laborales puede ser mayor debido al uso de equipos industriales, antenas, sistemas de telecomunicaciones o salas técnicas. AMASCE promueve lineamientos y buenas prácticas para reducir riesgos en estos espacios.
Antenas
Incluye la radiación proveniente de antenas, redes inalámbricas y líneas eléctricas presentes en zonas urbanas y residenciales. La clave está en informar, medir y comunicar para que las comunidades entiendan su entorno.
IOT
Ocurre a través de dispositivos cotidianos: routers, teléfonos móviles, electrodomésticos y aparatos inteligentes. AMASCE impulsa recomendaciones simples para convivir con esta tecnología de forma equilibrada.
Sensibilidad
Algunos grupos requieren especial atención: niñas, niños, personas mayores, mujeres embarazadas y poblaciones con alta vulnerabilidad social. Una comunicación clara y accesible facilita decisiones más informadas.
Community
Impact
La evidencia científica sobre la radiación no ionizante aún no es concluyente, pero sí suficiente para aplicar el principio de precaución. La investigación describe posibles efectos como calentamiento de tejidos y cambios celulares observados en laboratorio, así como riesgos a largo plazo que continúan en estudio. En ciertos entornos laborales, la exposición puede ser mayor y requiere medidas especiales de prevención.
Diversos estudios experimentales y epidemiológicos continúan evaluando los efectos de la radiación no ionizante. Aunque los resultados son variados, existe consenso en que la exposición debe analizarse, monitorearse y gestionarse de forma preventiva, especialmente en entornos con uso intensivo de tecnologías inalámbricas.
Organismos internacionales recomiendan adoptar medidas razonables de prevención y mantener un uso seguro de la tecnología. A nivel global se reconocen límites de exposición y criterios técnicos para la protección de la población, mientras que en México persiste el reto de fortalecer la regulación y la información pública.
La radiación no ionizante está presente en la vida cotidiana y su análisis requiere contexto técnico. AMASCE ayuda a interpretar información sobre exposición, explicando qué significan los datos, cómo se relacionan con el entorno y cómo entenderlos sin alarmismo. Existen herramientas y mediciones técnicas que permiten visualizar esta exposición y apoyar su análisis cuando se requiere mayor detalle.
de la exposición cotidiana proviene de tecnologías personales
de los hogares utilizan al menos una fuente de RNI
AMASCE impulsa iniciativas que ayudan a comprender, evaluar y comunicar los efectos de la radiación no ionizante en la vida diaria. Nuestro trabajo combina evidencia científica, divulgación clara y colaboración con sectores públicos, privados y comunitarios para promover entornos más seguros.
AMASCE desarrolla contenidos y herramientas que ayudan a la ciudadanía a entender qué es la radiación no ionizante, cómo funciona y cómo convivir con ella de manera responsable.
Explicamos la información científica de forma clara, accesible y sin alarmismo. Combatimos rumores, interpretaciones erróneas y mensajes que generan miedo innecesario.
Interpretamos cómo interactúan las fuentes de radiación no ionizante en hogares, escuelas, comunidades, espacios públicos y laborales para identificar oportunidades de mejora.
Promovemos el uso de lineamientos internacionales (OMS, ICNIRP) y trabajamos con instituciones y autoridades para fortalecer la regulación técnica en México.
La radiación no ionizante es un fenómeno físico. Es la energía electromagnética que forma parte del funcionamiento normal de múltiples tecnologías y sistemas presentes en la vida cotidiana.
Está asociada, entre otros, a:
La presencia de radiación no ionizante no implica por sí misma un problema. Su comportamiento puede medirse, analizarse y compararse con límites de referencia establecidos.
La contaminación electromagnética no es un tipo distinto de radiación, sino un concepto ambiental y contextual.
Está asociada, entre otros, a:
No toda radiación no ionizante representa contaminación electromagnética.
Esta Guía Ciudadana, elaborada por AMASCE, ofrece información comprensible y basada en evidencia científica para que la ciudadanía pueda:
La tecnología no es el enemigo. La información y la prevención son la clave para convivir de manera más consciente y responsable con ella.
Keeping your community clean and green, one pickup at a time for a healthier tomorrow for a clean earth & clear future.